Nuestra historia
Un hogar construido con calma y con cariño
Colibrí nació de una convicción sencilla: los adultos mayores merecen vivir sus días con dignidad, compañía y el ritmo que cada uno prefiera.
← Volver al inicioNuestra historia
Cómo empezó todo en Armenia
Colibrí abrió sus puertas en la Calle 21N de Armenia con una casa adaptada para recibir a los primeros seis residentes. Quien fundó el proyecto había acompañado a su propia abuela durante sus últimos años y sabía bien lo que falta en muchos hogares: tiempo, atención y una tarde tranquila.
Con el paso de los meses, la palabra se fue corriendo entre familias del Quindío. La casa creció, se sumaron más habitaciones y se contrató a personas con vocación de acompañamiento. Hoy Colibrí cuenta con espacio para más de veinte residentes y un equipo estable que conoce a cada persona por su nombre.
El nombre hace honor al ave que tanto aparece en los jardines de la región: pequeña, constante, siempre presente. Así queremos ser para nuestros residentes.
Nuestra misión
Lo que nos guía cada día
Ofrecer un espacio donde el adulto mayor pueda vivir su cotidianidad con comodidad, sin urgencias y rodeado de personas que lo conocen. No somos un lugar de paso; somos un hogar de largo aliento.
Respeto por cada historia
Cada residente llega con décadas de vida. Las escuchamos y las valoramos.
Transparencia con las familias
Informamos con regularidad y mantenemos siempre las puertas abiertas.
Ritmo propio
Nadie obliga a nadie. Las actividades existen para quien quiera unirse.
El equipo
Las personas detrás de cada tarde
María Lucía Ospina
Coordinadora de Bienestar
Lleva más de doce años acompañando a adultos mayores en el Quindío. Organiza el programa diario y es el primer contacto para las familias.
Javier Castaño
Responsable de Operaciones
Gestiona el mantenimiento de la casa, los proveedores y la logística interna. Es quien garantiza que todo funcione sin que nadie lo note.
Amparo Piedrahíta
Cocinera Principal
Nació en Salento y prepara los almuerzos con productos del mercado local. Su cocina tiene fama entre los residentes desde el primer día.
Cómo cuidamos la calidad
Estándares que aplicamos todos los días
Aseo e higiene
Las habitaciones y zonas comunes se limpian a diario con productos sin fragancias fuertes. La ropa de cama se cambia dos veces por semana.
Alimentación equilibrada
Los menús se planifican cada semana con verduras frescas, proteínas y opciones para distintas necesidades alimentarias.
Seguridad en el hogar
Pasamanos en pasillos y baños, iluminación adecuada en toda la casa y acceso controlado al ingreso de personas externas.
Privacidad y datos
Los datos personales de residentes y familias se manejan con discreción y conforme a la normativa colombiana de protección de datos (Ley 1581).
Actividad cotidiana
El programa de actividades está diseñado para mantener la mente y el cuerpo activos de manera ligera: caminatas, juegos y talleres semanales.
Comunicación con familias
Informe mensual de novedades para los familiares de residentes en la Estancia Integral, y disponibilidad para consultas en cualquier momento.
Un lugar de reposo en el corazón del Quindío
Armenia es una ciudad de tamaño humano, con un clima templado que permite disfrutar el exterior casi todo el año. Colibrí está ubicado en un barrio residencial tranquilo, a pocos minutos del centro, con acceso fácil en taxi y buenas vías de ingreso para las visitas.
Para muchas familias del Quindío y del Eje Cafetero, encontrar un lugar donde el adulto mayor esté bien acompañado, bien alimentado y en un entorno organizado es una decisión difícil pero necesaria. En Colibrí no prometemos más de lo que podemos dar: ofrecemos alojamiento confortable, comidas preparadas con cuidado y un equipo cercano que conoce a cada residente.
Las estancias mensuales permiten ajustarse al ritmo de cada familia: sin compromisos de largo plazo, con transparencia en los precios y con la puerta siempre abierta para que conozca el espacio antes de decidir.
Venga a conocernos
Organizamos una visita a su conveniencia. Sin prisa y sin compromisos.
Escribirnos